“La educación colombiana ha evolucionado”

El Dr. Juan Carlos Echeverri Álvarez ha sido parte de la transformación cultural y educativa que ha vivido Medellín en los últimos años desde el grupo de investigación Pedagogía y Didácticas de los Saberes de la Universidad Pontificia Bolivariana, agrupación  del cual es su director.

“La educación colombiana ha evolucionado”

El Dr. Juan Carlos Echeverri Álvarez ha sido parte de la transformación cultural y educativa que ha vivido Medellín en los últimos años desde el grupo de investigación Pedagogía y Didácticas de los Saberes de la Universidad Pontificia Bolivariana, agrupación  del cual es su director.

Una experiencia enfocada en la globalización, el conocimiento intercultural y la formación de los estudiantes como ciudadanos del mundo, son algunos de los objetivos de la Pasantía Internacional “Ciudad del aprendizaje y la transformación” que ofrece Master Tour a través de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Colombia.

En esta oportunidad, el docente Juan Carlos Echeverri Álvarez, un conocer de la historia colombiana gracias a sus estudios de doctorado en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y de pregrado en esa área en la Universidad Nacional de su país, nos explica la transformación desde la raíz que ha tenido la capital de Antioquia y el aporte que trae este programa para los educadores chilenos.


Coméntenos algunas generalidades de la pasantía internacional “Ciudad del aprendizaje y la transformación”.

"Varios son los aspectos a destacar de la pasantía. Destaco dos de corte académico y emocional. Se habla mucho de globalización, conocimiento intercultural y formación de los estudiantes como ciudadanos del mundo. Eso, aparentemente, lo deben hacer docentes anclados a la escuela. Sin embargo, es claro que un maestro forma mejor en lo que porta: por tanto, que los maestros conozcan otras realidades culturales y educativas es el fundamento de una mejor enseñanza; por otro lado, los docentes son sujetos que forman sujetos, por eso su bienestar y felicidad son elementos fundamentales para la salud del sistema educativo. Por tanto, salir para pensar desde otra perspectiva garantiza ese bienestar de los docentes. En ese sentido, la pasantía es una estrategia de calidad tanto para los viajantes como para los anfitriones".


¿Cómo nace la transformación desde las aulas de la Medellín actual? 

"La transformación nace de dos preguntas: una por la calidad de la educación; la otra por el bienestar de los docentes. Medellín, en colaboración con universidades como la Pontificia Bolivariana, con su grupo de investigación Pedagogía y Didácticas de los Saberes (PDS), que yo dirijo, han formulado propuestas que permiten pensar y actuar de manera diferente en relación con su práctica. Es decir, no sólo se hacen invocaciones del deber ser de los maestros, sino que crea espacios y otorga recursos para que esas invocaciones se conviertan en actuación real y en transformaciones concretas". 


¿Se podría calificar a Medellín como ejemplo educativo para Colombia? ¿Por qué?

"Se podría, en efecto. En primer lugar, porque ha intentado aumentar cada vez más la inversión en educación; dos, porque ha dejado de enjuiciar a los maestros como culpables de la mala calidad de la educación para preocuparse por su formación y bienestar para mejorarla por esa vía; tres, porque ha dejado de creer que la escuela es lo mínimo y la ve cada vez mejor como fundamental. Y a lo fundamental es a lo que se le presta atención". 


¿Qué puede aportar el sistema educativo colombiano al chileno?

"Puede aportar experiencias en diferentes órdenes: uno, una pregunta constante por el estatuto de los maestros en la sociedad; dos, la reflexión sobre una profesión que pareciera momificada en sociedades en cambio; tres, las relaciones entre universidad y escuela para hacer proyectos comunes; cuatro, la capacidad para posicionar una cosa propia de la escuela y de los docentes como marca representativa de ciudad: MOVA".


¿Cómo ha evolucionado la educación colombiana y qué hace falta?

"La educación colombiana, en la educación básica, ha evolucionado desde el siglo XIX como un oficio de precariedad intelectual a una profesión con potencia de cambio. Hace falta que las políticas públicas educativas le pongan recursos a los discursos que impulsan a los docentes a ser agentes activos de la cultura y la producción académica". 


¿Qué papel jugaron las Tecnologías de la Información y la Educación (TIC) en la transformación de la educación en Medellín?

"Las TIC en Medellín, como en otros lugares, cada vez tienen un mayor influjo sobre los procesos educativos por su posibilidad de innovación e inclusión. Las políticas públicas e institucionales le apuntan a una mejor integración con estas tecnologías, pero no simplemente como instrumentos externos a las personas y la sociedad, sino como constitutivas de la misma humanidad. Es decir, la capacidad para pensarlas como parte fundamental de la vida, la educación y la sociabilidad, y no como un factor que debe domesticarse para que no deshumanice. Es decir, para que las TIC tengan impacto educativo, requieren pensarse ellas mismas como intrínsecamente educadoras.